Joven mirando el atardecer junto a un olivo, con el versículo "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud" (Eclesiastés 12:1)

Viviendo mi juventud con propósito

«Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: “No encuentro en ellos placer alguno”».

Eclesiastés 12:1 (NVI)

La juventud es la etapa en la que estamos llenos de fuerza y energía, y en la que nuestros sueños están a flor de piel. Es un tiempo en el que tomamos decisiones que nos acompañarán el resto de nuestra vida. Se dice que la fe es para la vejez, pero la Biblia nos enseña todo lo contrario.

1. Recuerda. Este versículo comienza con «acuérdate». Aquí podemos ver que Dios no es lejano y quiere que lo tengamos en cuenta en nuestra vida diaria: nuestros proyectos, estudios, amistades y decisiones.

2. La mejor temporada. No esperemos a la vejez para servir a Dios. El tiempo es hoy, ahora, cuando hay fuerza y energía, y nuestro cuerpo aún no está desgastado. Tus mejores años le pertenecen a tu Creador.

3. Un futuro glorioso. Servir a Dios desde joven forma un escudo protector para los días malos de los que nos advierte el pasaje. Si en nuestra juventud sembramos hábitos santos, tendremos paz, estabilidad y sabiduría, y seremos guardados de los vacíos que este mundo ofrece aparentando felicidad.

No dejes para más adelante el servir a Dios: entrega hoy tu disposición, tus talentos y tu fuerza a quien te hizo con un propósito eterno.


Por Elian Quintana · © ECO. Todos los derechos reservados.

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