«He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad».
Isaías 43:19
Nuestra fe debe apoyarse en la Palabra de Dios cuando las circunstancias parecen contrariar la verdad de sus promesas.
Nuestra capacidad de perseverar hasta el final dependerá de nuestra disposición para dejar que su Espíritu Santo cultive en nosotros esta fe.
Creamos que el Señor es nuestro refugio y que con Él venceremos los temores que nos asalten en tiempo de crisis. Comprendamos que la fortaleza espiritual viene de esperar en el Señor y de decidir creer en la Palabra de Dios y en su fuerza poderosa. Actuemos en consecuencia.
Si hoy nos sentimos desanimados, apoyémonos en sus promesas. Es en los momentos de desierto espiritual cuando necesitamos confiar en Dios. Ante situaciones difíciles, Dios guiará nuestros pasos, abrirá caminos y nos dará su dirección.
Dios lo ha prometido. ¡Bendiciones mil!
Por Juçara Rill · © ECO. Todos los derechos reservados.

